domingo, 5 de abril de 2015

¡Feliz 90° aniversario, Catedral!





 El Bautista Gargantini cumple 90 años de vida y es uno de los emblemas más grandes que tiene el club. Desde el Departamento de Prensa preparamos un especial para homenajear  en su día a la Catedral del fútbol mendocino.

Muchos fuimos los hinchas o socios que disfrutamos, desde jóvenes, de la vieja y querida popular sur de la Catedral. Ella es, indudablemente, la demostración por excelencia de la pasión azul de toda nuestra vida como club de fútbol. Cuando se estaba construyendo, ya se podía adivinar la altura y el tamaño que tendría, algo realmente de lujo para aquellos años de fútbol local de multitudes.

Esta obra logró romper con los esquemas locales de pequeñas tribunas en los clubes provinciales, la mayoría de las cuales aún subsisten en muchas instituciones. La construcción fue liderada por el entonces Presidente Don Salvador Iúdica, que junto al aporte desinteresado de innumerables hinchas azules, quienes acercaron ladrillos, cemento, hierro y muchos otros materiales donados de corazón, fueron edificando una tribuna emblemática en la región de Cuyo.


Ya también había sido construida la Popular Este (hoy transformada en platea) por lo que el estadio pasó a ser el más grande de la Mendoza. Además, debe agregarse a ese año histórico de 1965 -en que se inauguró la Popular Sur- el título logrado por un inolvidable equipo, que luego repitió el glorioso tricampeonato de los años 60', 61' y 62', ante la histórica conducción técnica del inolvidable Raimundo Mumo Orsi.

Desde nuestro sitio, a continuación enumeraremos  cómo fueron las distintas etapas de las construcciones del Bautista Gargantini y principalmente para recordar una fecha histórica a nivel nacional, que muchos estudiosos del fútbol omiten por desconocimiento y quizás por descreimiento.

Es el hecho de reconocer que la primera tribuna de cemento del país, no es la del club Independiente de Avellaneda, como se acostumbra a publicar, sino la de nuestro Independiente Rivadavia, tal cual lo publica en su edición del 6 de abril de 1925 el diario Los Andes, en referencia al partido disputado en el parque entre los Azules y Peñarol de Montevideo.



Es la realidad contundente: "La primera tribuna de cemento de Argentina fue la porción central de la actual platea techada, inaugurada el 5 de abril de 1925 bajo la presidencia de Bautista Gargantini".

El campeón uruguayo, Peñarol de Montevideo, asistió a Mendoza para jugar un amistoso con Independiente, como invitado especial para tan importante momento. Más de 10.000 hinchas azules concurrieron aquella tarde a disfrutar del nuevo estadio. El mismo también contaba con un velódromo, que luego desapareció y fue reemplazado por tribunas.



Una de esas pequeñas tribunas, ya también desaparecida, era la que se ubicaba donde hoy están los bancos de suplentes, y estaba separada de la platea oficial por un alambrado. Eran no más de 4 o 5 escalones (del mismo ancho que la tribuna techada) y estaba destinada a las damas y niños. Increíblemente, partido a partido, se llenaba, y los fuertes chillidos de las señoras, señoritas y los pequeños, resonaban en toda la cancha ante las jugadas de peligro de nuestro equipo.


Recuerdos de una anécdota histórica: "El día de la inauguración de la Catedral la entrada al partido tuvo un valor de $3. Fue allí cuando uno de los fanáticos azules que en ese entonces no tenía el dinero para pagarla pasó a la historia. Su nombre era Evaristo Florencio Torres. Ese día, con un gran gesto, don Bautista Gargantini le regaló la entrada a ese joven que con el tiempo se transformó en el canchero más recordado de nuestra historia y padre de varios grandes jugadores del club, no sólo de fútbol, sino también de otras disciplinas como el básquet". 

En 1956 surgió un grupo inolvidable de dirigentes, presidido por Salvador Iúdica, quienes en poco tiempo construyeron la ya mencionada Popular Sur, luego agregaron 10 peldaños a la Tribuna Este, construyeron la Cantina Azul y se comenzaron los trabajos en la pileta de natación olímpica. Además, se agregaron 1.600 asientos en la platea oficial y se colocaron las luminarias al campo de juego. Estas serían luego modernizadas en la década del 70 por primera vez, mientras que la última etapa en donde se mejor fue bajo la conducción en año 2008, a cargo de Dr. Daniel Vila.


La desaparecida Popular Norte, construida con anterioridad a la Sur, era a veces destinada a los socios. Su capacidad orillaba los 2.000 espectadores, aproximadamente. Si hasta se  recuerda con nostalgia que entrábamos por un portón ubicado en el costado norte del estadio, donde ahora hay una senda de acceso hacia Avenida Las Tipas. 

Allí también existieron las viejas boleterías, pues esa entrada era única para todos los hinchas que iban a las populares, tanto locales como visitantes. Fueron épocas de inexistencia de violencia o problemas sociales como los flagelos de la droga, la desocupación y el analfabetismo, por lo que a lo sumo había no más de 10 a 15 policías por partido, quienes tranquilamente se ubicaban de manera estratégica en el estadio, y ni siquiera requisaban a los concurrentes. Lindos tiempos en fin...

Como dato de interés sobre esta última tribuna, muchos recordarán que fue demolida para obtener espacio suficiente para cobijar al moderno y famoso Speedway. Esto hizo furor desde 1983 en adelante, pues viernes a viernes, entre 10 a 15 mil personas concurrían a esas carreras locas, en un campo de juego destrozado por montículos de tierra y arena, curvas con flancos de madera y demás obstáculos que hacían al espectáculo en si. 



Fueron épocas de vacas flacas en el fútbol local y seguramente fue un negocio redondo para los productores de las carreras y estimamos que también para los clubes en donde se desarrollaban esas muestras de velocidad y constantes accidentes, que en definitiva, era lo que la gente consumía.

El locutor de moda de esos espectáculos era Pedro Castro Díaz, quien relataba los distintos momentos de las carreras de motos, autos, 4x4, areneros y hasta avioncitos a radio control. Desde el punto de vista institucional y futbolístico, y más aún, luego del tiempo transcurrido, el eliminar esa tribuna fue un despropósito. Cuestión que fue subsanada con la inauguración de la nueva popular norte en abril de 2011, que actualmente lleva el nombre de Alfredo Vila.

Otra dirigencia que trabajó y mucho en la parte constructiva, fue la de Don Walter Bragagnini. En su presidencia se construyó la porción sur de la platea cubierta, que actualmente cobija a los nuevos palcos. Ya en ese momento, el estadio había llegado a una capacidad promedio de 20.000 espectadores, y curiosamente, los socios sobrepasábamos ese número. 

En la década del 70' se avecinaban cambios drásticos en el fútbol nacional, que a la larga derivarían en la casi nula existencia de los torneos locales y de la extrema pobreza de las ligas del interior. Demás está comentar que el ex presidente Braganini fue el gestor de la construcción en la Ciudad Deportiva.


Desde el año 2008 a la fecha, ya todos hemos visto los progresos de la institución a nivel edilicio, y hoy, en el día del aniversario de nuestro estadio, con la inauguración de la primera tribuna de cemento de Argentina, hemos querido recordar en forma rápida y también nostálgica lo que significaron las distintas etapas que llevaron a lo que actualmente disfrutamos los leprosos partido a partido: la mítica cancha del Parque General San Martín.

¡El Estadio Bautista Gargantini! "La Catedral", como bien fue bautizada por Juan José “Juanjo” Martínez, periodista de gran trayectoria en la provincia y amigo personal del Departamento de Prensa del club. Ojalá el tiempo les dé a nuestros actuales dirigentes, la capacidad de poder lograr agrandar el estadio, como bien muestra una de las fotos de esta recopilación histórica. 

Autor: Roberto D’Agostino
Fotos: Archivo Museo Azul


Video: Proyecto de finalización del Gargantini



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