domingo, 10 de febrero de 2013

Cómo me voy a olvidar: Típico de Cracks


Mundo Lepra calienta la antesala del Independiente- Almiante y lo hace recordando el golazo de Fabbiani desde mitad de cancha ante el rival de turno. Felix Fernández Riestra nos relató como vivió ese hermoso momento.



Mamita, que torneo aquel. Sin dudas fue el Nacional B más competitivo de la historia. Instituciones como River Plate, Gimnasia LP, Huracán y Rosario Central le aportaron una cuota de competitividad importante al campeonato.

Recuerdo que Independiente era desatinado, como lo es desde que retornó a la categoría, con planteles largos, costosos y que nunca pudieron satisfacer al hincha. Ese torneo no fue la excepción, habíamos caído 3 a 1 ante Boca Unidos en el comienzo del 2012. Luego de ese fatídico partido, teníamos la revancha de recibir a La Fragata para poder borrar el gusto amargo que había dejado la derrota ante los correntinos.

En dicha competencia, supieron pasar técnicos como Ghiso y Hrabina. El Dt de turno era Gustavo Zapata, el Chapa. En frente estaba, el siempre peligroso, Almirante Brown. El primer tiempo había terminado con un gol por bando. Luego se vino el complemento y con él llegó algo inolvidable para el público leproso.

Ese muchacho caprichoso, bonachón, amigo de la noche y buena persona ya estaba parado un par de centímetros atrás de la pelota. El ex River y Lanús ya la tenía entre ceja y ceja. Estaba al salto, esperando el pitazo que le diera vía libre para hacer lo que hacía mucho soñaba. Con decir que en varias oportunidades había intentado hacer lo que a continuación les voy a describir...

En las tribunas habían más papadores de moscas que en ningún otro lado. Todos hablando del primer tiempo, del viaje al Monumental, de los promedios, étc. Otros todavía no regresaban de los baños o de comprar el "Glorioso choripán". Y el señor de negro hizo vibrar la pelotita de su silbato.

Ni lerdo ni perezoso, él la empaló hacia delante, la pelota botó en la alfombra del Gargantini, y sacó un derechazo que sorprendió a toda Mendoza. El esférico hizo una parábola letal y rompió las redes del arco que daba a los hinchas Mirasoles. Qué golazo, qué química, qué descontrol se desató en el parque.

Cristian Fabbiani, el Ogro, el Gordo querido, el bonachón, el crack, hizo que en las memorias de todos los leprosos quede grabado a fuego el gol que hizo esa noche. Ese día la Le´se impuso por 3 a 1 al Mirasol en una noche mágica de verano. Hoy el Ogro está entre los concentrados, ojalá que si le toca entrar nos pueda hacer delirar como lo hizo esa vez. Gracias, Ogro23.
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